Solemos transitar por nuestra vida con esquemas y automatismos que repetimos sin cesar.

Aquello que nos sirvió en la infancia para “sobrevivir” a situaciones angustiosas o dolorosas, por ejemplo: pasar desapercibidos, o todo lo contrario, ser serviciales, guerreros, ingeniosos…seguiremos utilizándolo una y otra vez para enfrentarnos a las nuevas dificultades. Son estrategias que encontramos cuando fuimos niños para llenar 8420021013_c9113435f7_znuestro vacío emocional (“cuando papá se enfadaba era mejor no molestar”, o “la única manera para que alguien me mirara era armando jaleo en casa a todas horas”, o “ayudaba a mamá en todo lo que me pedía y así a veces conseguía que estuviera de buen humor, si no, siempre había caras largas…”)  y que hoy componen nuestra mochila de herramientas para la vida y constituyen los personajes en los que nos encerramos. Mientras funcionan “todo va bien”. Sin embargo a veces las herramientas que sacamos una y otra vez parecen no servir para nada, la angustia se apodera de nosotros y nos desesperamos.

A día de hoy, para seguir con los ejemplos anteriores: “de tanto pasar desapercibida8421102664_99e04dba42_z, para no molestar, resulta que nadie me ve y siento que la soledad me devora”, “tengo tanta necesidad de llenar el espacio con mi presencia, hablando muy fuerte, siendo protagonista en todas las ocasiones, que la gente acaba alejándose de mi porque se siente invadida, mis parejas no funcionan, siempre se quejan de que nos las tengo en cuenta, ni las veo, ni las escucho” “trato de ayudar a todo el que está a mi alrededor pero a nadie se le ocurre pensar que a veces yo también necesito que me sostengan, todos esperan que les siga sosteniendo incluso si estoy al límite de mis fuerzas y otros, a pesar de todos mis esfuerzos por complacerles, ni me dan las gracias”.

Crisis = Oportunidad

Cuando la desesperación nos invade, muchas veces nos decimos que estamos pasando una crisis.  Buscamos pastillas que nos dejen descansar, que nos hagan funcionales para la vida que creemos que tenemos que seguir viviendo. A veces visitamos a profesionales que nos dan pautas de qué es lo que debemos hacer para salir de esa crisis. Pedimos consejos a familiares y amigos y muchas veces echamos la culpa a los demás.  Por lo general, antes o después, llegamos a salir de los hoyos profundos donde nos arroja la desesperación.

8420068205_21d6f88b61_zEn el palco nos gusta pensar que crisis es igual a oportunidad. Si decidimos no adormecernos con medicamentos o no pedir a los demás fórmulas mágicas es probable que nos sintamos enloquecer, que caigamos más profundo aún de lo que pensábamos que era posible caer. Esa es una crisis de verdad, la que nos descoloca, la que nos aturde, la que nos nubla la vista para encontrar la salida. Atreverse a permanecer allí esperando a que la niebla empiece a disiparse requiere valor pero es la oportunidad que podemos ofrecernos, por fin, para no volver a repetir el mismo sube y baja una vez más sin comprender.

Oportunidad para revisar nuestras herramientas infantiles y para descubrir otras nuevas, para entender por qué estamos aquí y ahora y para tomar las riendas de nuestra vida que no nos satisface, oportunidad para crecer y hacernos libres liberando a los que nos rodean.

Si sientes que ha llegado el momento de emprender ese camino de 8420139165_c47c859a43_zautodescubrimiento, te esperamos para acompañarte en tu viaje, juntos nos sentaremos en el palcoen el mejor de los palcos del teatro, para observar todo el escenario de tu vida. Desde allí podremos observar sin miedo a hacernos daño cada uno de los movimientos simultáneos que suceden cuando nuestro personaje entra en escena, analizarlos con calma, comprenderlos…

 

No vamos a discernir entre lo que está bien y lo que está mal, no vamos a juzgar a nadie, sólo vamos a contemplar juntos con cariño, de la mano, a tu ritmo, con una vista panorámica privilegiada que nos permitirá no perdernos ningún detalle relevante para la comprensión.

11122262203_fed20e9306_zLlegados a este punto, sólo tú sabes cuál va a ser tu próximo movimiento pero con seguridad será un movimiento cargado de conciencia, una nueva conciencia de ti mismo y de los que te rodean.

Fotografías actriz de teatro por Shehal Joseph      Fotografía ajedrez por Eigenberg Fotografie